Podría contaros mil anécdotas de este proyecto y escribir batallitas sobre los numerosos obstáculos que hemos tenido que sortear para llegar a finalizarlo, pero ahora mismo solo me apetece dar las gracias a mi equipo.
Al director de fotografía, cámara y productor audiovisual Diego Manuel Sarria, por tu perfeccionismo, ideas y por aguantarme tantísimo sin perder nunca la sonrisa.
A la directora de actores Tania Diez, por sorprenderme siempre en postproducción con tu trabajo con los actores. Cuando miro el plano disfruto como un espectador más con lo que consigues siempre con los personajes.
A la maquilladora Inma Blanca, por tu esfuerzo en estar en este proyecto, la transformación que has conseguido quedará para siempre marcada en el recuerdo de todos.
A la actriz nacional Jimena Blanca, a pesar de la cantidad de veces que te he puesto una cámara delante siempre me sorprende tu disciplina, paciencia y talento.
A los niños actores Diego Álvarez, Claudia Benítez, Lucía López y María López, vuestra grandeza natural hizo que unos meros personajes secundarios en el guión hayan terminado siendo unos protagonistas más de la historia.
Y por supuesto gracias a Daniel Valenzuela por contactar conmigo en su día y a Diego Valdivia Valero por permitirme poner imágenes a una partitura increíble.

